Los niños de la guardería municipal 18 "Abenteuerland" están viviendo una aventura muy especial. Desde el 28 de marzo, han podido observar cómo se desarrollaban varios huevos de codorniz en la incubadora. Cada día, un cartel mostraba en qué fase de desarrollo se encontraba el huevo. Con la ayuda de una linterna, los niños pudieron incluso ver la diferencia entre un huevo fecundado y uno no fecundado. Durante 17 días, los niños no dejaron de comprobar si algo se movía en la incubadora. Y entonces, finalmente, las pequeñas codornices eclosionaron. Ahora 13 pequeños polluelos viven en la guardería y son vigilados, alimentados y limpiados por los niños y sus padres. Cuando sean más grandes, podrán vivir temporalmente en un recinto en el jardín de la guardería.