Kerstin Heck es un auténtico icono en el cuidado de niños en la ciudad de Rodgau. Su carrera comenzó en 1980 como responsable de grupo en la guardería municipal de Weiskirchen, hoy más conocida como guardería Schillerstraße. En ocasiones, era la única responsable de más de 20 niños allí y demostró su dedicación a su profesión y su alto sentido del deber a una edad temprana. Tras el nacimiento de sus dos hijos, se dedicó a su familia durante dos periodos de baja parental. Sus antiguas compañeras siguen formando parte hoy de su círculo de amistades y la describen como muy empática y natural. Su viaje la llevó a Dudenhofen en 1994, donde asumió la dirección de la guardería 1 de la calle Dr.-Weinholz-Straße. Allá donde iba, Kerstin Heck encontraba nuevos aliados, admiradores y amigos para toda la vida. Sus compañeras siguen alabando su vena creativa y han aprendido algún que otro truco de ella durante las actividades de manualidades. Sus colegas actuales la admiran y la ven no sólo como un modelo a seguir en el campo de la puericultura, sino también a la hora de orientar a los nuevos profesores. Con su forma de ser segura y relajada, afronta los retos y también se ha comprometido con el bienestar de sus colegas durante sus muchos años en el consejo de personal. Kerstin Heck lleva ya 11 años trabajando como directora de la guardería 5 de la calle Römerstraße y puede recordar una época maravillosa, divertida y emocionante, llena de grandes encuentros con gente diferente. Incluso hoy, después de un ajetreado día en la oficina, sigue retirándose al servicio infantil para acompañar a los más pequeños en su crecimiento. Sigue siendo una educadora con alma y corazón después de 40 años.